martes, 8 de septiembre de 2009

¿POR QUÉ ELEGIR UNA PAREJA Y NO OTRA?

Hacer un blog sobre Ciencia y Tecnología me obliga a leer casi diariamente muchas webs y blogs. Uno de mis favoritos se llama APUNTES CIENTÍFICOS DESDE EL MIT.
Hoy he encontrado un interesante y curioso post que no me resisto a publicar.
Dice así:

En su último libro “Why him? Why her?” (Por qué él? Por qué ella?), la antropóloga de la Rutgers University Helen Fisher define 4 personalidades básicas (exploradora, constructora, directora y negociadora), y defiende que en lo referente a las relaciones amorosas unas encajan mejor entre sí que otras.





Conocí a esta experta en el estudio científico del amor en un congreso donde presentaba una investigación en la que había escaneado los cerebros de parejas que decían llevar más de 20 años enamorad@s, me habló del libro que estaba terminando sobre por qué elegimos a un tipo de persona y no otro, dijo que me lo enviaría cuando se publicara, lo hizo, y aprovechando el relax intelectual del verano os intentaré resumir su tesis principal, elaborada a partir de encuestas y estudios realizados con 39.913 miembros del portal de citas online chemistry.com .

Según Fisher somos una mezcla de 4 tipos de personalidades básicas en las que siempre se suele indentificar una predominante, y al menos otra secundaria.
Para Fisher la “personalidad” tiene dos componentes: carácter (algo que las experiencias vividas van perfilando) y temperamento (características más innatas). Y según ella, en algo tan visceral como la selección de pareja el peso de la biología resulta bastante más elevado. De hecho, incluso asocia los 4 tipos de personalidades a niveles más altos de ciertas hormonas.

Fisher pasó un test a los casi 40,000 sujetos de sus estudios para caracterizar los 4 tipos de personalidad y ver qué compatibles eran entre ellos. El test está en el segundo capítulo de su libro, y diría que se puede completar online si os registráis en chemistry.com.
Pero quizás con la siguiente descripción general ya podréis saber en cuál encajáis vosotros como primaria y secundaria:
(utilizo el masculino, pero evidentemente es tanto para mujeres como hombres)

- Explorador (dopamina): impulsivo, curioso, autónomo, flexible, irreverente, y siempre en busca de novedades. La frase que en el test más les diferenciaba respecto otras personalidades es “Actúo de improvisto dependiendo del momento”. Y la palabra que más utilizaban para describir lo que buscaban en una relación es: “Aventura”

- Constructor (serotonina): calmado, respetuoso, disciplinado, social y con preferencia por amistades leales ante interesantes. Su frase es: “mi familia y amigos dirían que tengo valores tradicionales”. Y su palabra: “Familia”

- Director (testosterona): analítico, competitivo, independiente, estratega, amante del debate y capaz –si es necesario- de solucionar problemas sin dejarse llevar por las emociones. Frase: “soy más analítico y lógico que la mayoría de gente”. Lo que más valoran en su potencial pareja: “Inteligencia”

- Negociador (estrógeno): expresivo, idealista, imaginativo, empático, introspectivo, sensible, abierto de mente, y deseoso de profundizar en las necesidades y sentimientos más profundos de sus amig@s. Su frase: “A veces imagino vívidamente que me pasan cosas tanto horribles como maravillosas”. Palabra: “Pasión”

En la extensa muestra que analizó Helen Fisher (edad media 37 años), el 26% resultaron ser exploradores, el 28,6% constructores, el 16,3% directores, y el 29,1% negociadores.

A estas alturas, a pesar de no haber realizado el test, seguro que ya tenéis una idea de cuál sería vuestra personalidad primaria, cuáles van fluctuando en vuestra mente como secundarias, y si a lo largo de vuestra vida se han mantenido constantes o han evolucionado de un tipo a otro.

Una vez establecidas estas categorías, Helen Fisher hizo un nuevo estudio con 28.128 miembros heterosexuales de Chemistry.com para ver quienes se elegían entre ellos.
No hubo grandes sorpresas; los exploradores se sentían atraídos por otros exploradores, y los constructores por otros constructores. Sin embargo, los directores preferían negociadores y los negociadores se inclinaban por directores. Estas dos personalidades, tanto si se trataba de hombres o mujeres, parecían buscar individuos que les complementaran.
Una primera conclusión es que la frase “polos opuestos se atraen”, es cierta dependiendo de la personalidad de cada polo.

Seguimos… Más allá de la atracción inicial, las combinaciones que al final se dan en la vida cotidiana son múltiples ¿funcionan mejor unas que otras? Fisher siguió aspectos del día a día de cada personalidad, y resulta muy curioso leer qué preferencias de planes para el fin de semana suelen ser más frecuentes, o qué tipo de grupos sociales establecen, lugares en los que prefieren vivir, relevancia del sexo, ideales de futuro, y sobre todo, cómo evolucionan las parejas con diferentes uniones de personalidades.

De nuevo, pocas sorpresas en lo obvio: los exploradores-exploradores forman una combinación explosiva, se entienden a la perfección y tienen relaciones muy intensas, pero son quienes tienen más posibilidades de divorcio. En cambio, entre las parejas que llevan varias décadas casadas existe una mayoría de constructores-constructores.

Algunas de las otras conclusiones que Helen Fisher ofrece en su libro son:
Las mujeres negociadoras suelen sentir alergia por los exploradores.
Los exploradores y directores no se atraen, pero cuando se unen pueden llegar a altos grados de compatibilidad
Si el constructor y el director solucionan los inevitables conflictos que aparecerán durante su relación, pueden llegar a entenderse y complementarse muy bien.
La combinación que menos se da es constructor-explorador.
Los negociadores se entregan, viven con intensidad la pasión y el drama, pero pueden desilusionarse fácilmente ante los problemas de pareja.
Dos directores sentirán una atracción intelectual inmediata, y posiblemente su entendimiento sexual será muy satisfactorio. Pero quizás les costará establecer lazos emotivos fuertes y compartir plenamente sus vidas. Si escogen un negociador, la unión de la mente del primero con el corazón del segundo puede ser una combinación fenomenal .

Insisto en que este post es más veraniego que científico. Sin desmerecer en absoluto los análisis de Fisher, algunos planteamientos y conclusiones parecen más avalados por su dilatada experiencia tras tantos años investigando acerca del amor, que por estudios exhaustivos publicados en revistas científicas de referencia. Y como experiencias en este campo tenemos todos… recabemos algunas de ellas!

1 comentarios:

A las 14 de agosto de 2010, 1:19 , Blogger macuchita ha dicho...

tengo una duda existencial respecto a la investigación. Yo realizé el test y me salió como principal negociador con un 28% y aventurero con un 27% en lo cual no hay una gran diferencia marcada. Según la investigación a mi como negosiador me fijo más en el director, pero como aventurero no me fijo mucho en el director, y si lo hago y calzo con esa personalidad da una pareja estable. Considero un poco contradictoria la información por que no entiendo cómo se da en el caso de personalidades como la mia. Que son tan estrechas entre uno y otro, y que en mi caso son contradictorios. Agradeceria si sabes algo.

 

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En breve será estudiado y publicado en el blog si procede.
JGA

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Dr. Ciencias Ambientales y Biólogo